B&H New York, la Meca de los foto-filmakers

© Nigel Morris

Si eres aficionado o aficionada al vídeo, fotografía y cualquier cacharrito tecnológico debes visitar B&H al menos una vez en la vida. De igual forma, si te gusta la logística, la robótica y el marketing no debes perderte esta super tienda situada en la calle 34 con la novena avenida de Nueva York.
El edificio y el espacio de exposición de B&H es bastante más amplio de lo que aparenta. La cantidad y variedad de su catálogo (más de 235.000 productos) convierte a esta mega-store para amateurs y profesionales de la fotografía y el vídeo en la más grande de Estados Unidos.
Casi todos los productos que se llevan los clientes salen primero del almacén en segundos a través de una intrincada red de cintas transportadoras. El proceso de compra es un tanto extraño pero efectivo; de alguna forma hay que conseguir dar salida a los más de 5.000 artículos que venden cada día.

Cuidado porque cierran los sábados. Esta tienda, como otras muchas de Nueva York relacionadas con foto y vídeo profesional están regentadas por judíos ortodoxos, algo que podrás comprobar al ver la indumentaria de buena parte del personal del establecimiento.

Como complemento a esta Tecnopíldora os traigo el viaje de una compra por las cintas transportadoras desde que se paga hasta que te la dan al marcharte.

Y si no tienes intención de venir a NY pero quieres conocer cómo es la tienda por dentro, aquí va un “Street View” con el que podrás recorrer todas las secciones de la tienda.


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Bailando indie sobre un iPad

Una de las claves de éxito de una aplicación para iPad es que nuestros dedos “se diviertan” manejando sus funcionalidades o descubriendo el contenido de la misma.
Hoy os administro en esta tecnopíldora una de las aplicaciones que a mí me resultan más terapéuticas.
Aweditorium para iPad te invita a descubrir nuevos grupos de música indie jugando con los dedos. Nada de listados, categorías o jerarquizaciones. Nada de textos en persiana ni ventanas desplegables… sólo tus dedos explorando en un gigantesco mapa formado de buenas fotografías de que sugieren el estilo de música indie del grupo que hay detrás. Casi todas son bandas con mucha calidad y poco conocidas cuya música suena al instante al pulsar en cada foto. Para rematar, mientras escuchas, puedes elegir entre ver las letras de las canciones o pequeños pop-ups informativos con datos y paranoias del grupo en cuestión. Importante disfrutar Aweditorium con auriculares. Es lo único que tendrás que poner de tu bolsillo ya que la aplicación es gratis.

Los paisajes WiFi de Oslo

¿Son seguras para nuestra salud las ondas WiFi?
Los científicos dicen que son completamente inocuas y que no producen ningún tipo de efecto en nuestro organismo. Sin tener ningún tipo de base científica, yo pienso lo mismo. Además, no se puede estar todo el día pensado que si tal o cual onda te va a afectar, porque sino tus propias aprensiones son las que pueden acabar taladrándote el cerebro.

Y sin embargo apago el WiFi por la noche
Supongo que por el mismo motivo por el que en muchos colegios e institutos está prohibido disponer de enrutadores de señal WiFi en el interior de sus recintos… Las ondas existen, son muchas y vienen a quedarse. Lo mejor es tomarse una Tecnopíldora, evadirse y ver el tema desde otra perspectiva.

En un alarde de imaginación, creatividad y tecnología, la escuela de arquitectura y diseño de Oslo ha conseguido fotografiar las ondas WiFi que nos rodean en un interesante proyecto titulado “Immaterials: Light-Painting WiFi project”. Su técnica consiste en utilizar un enorme medidor de intensidad de señal WiFi fabricado con un listón de madera y unos cuantos leds con el que han escaneado diferentes zonas de Oslo. El proceso de medición lo han retratado con diferentes fotografías de larga exposición. El resultado es una preciosa colección de paisajes de intensidad WiFi de algunas calles de la ciudad.

Un tigre de oro recorre París

Cuando era pequeño, en aquellos interminables viajes en carretera, mi cabeza pasaba las horas proyectando personajes, barcos, naves espaciales, etc. sobre el paisaje que íbamos dejando atrás. Estos juegos eran fuente de abundantes y repetidas vomitonas que mis padres soportaban con paciencia.
Hace un año recordé aquellos juegos al ver este vídeo de Toyota, en el que se insinúa uno de los usos que se le podría dar a la realidad aumentada a través de la ventanilla de un automóvil (imprescindible).

El vídeo que os traigo hoy me ha devuelto aquellos recuerdos. Se trata de un proyecto – instalación multimedia del colectivo de arte, arquitectura y tecnología de París, Le3.

Mediante la simple proyección de la imagen animada un tigre, han conseguido recrear de una forma deliciosa, la incansable carrera del felino por la ciudad del amor.

La proyección en stopmotion se realiza desde un ordenador colocado en la parte trasera de un vehículo. El sistema utiliza un software que detecta la velocidad del automóvil y hace que la animación del tigre acelere o aminore la marcha al mismo tiempo. Todo sin efectos especiales de postproducción, claro.

Me gusta que los avances tecnológicos te regalen imágenes que de pequeño tan sólo las podías imaginar. Aunque sólo sirvan para eso.

 

La danza del viento

Puedo pasarme media hora viendo volar una bolsa de un lado para otro. El aire en movimiento parece que llena de espíritu las cosas.

Hace unas semanas os administré una Tecnopíldora en la que hablaba de un precioso infográfico animado que representaba en tiempo real el mapa de los vientos que recorren el continente americano.

Aunque no tenga tanta carga tecnológica, hoy no me resisto a compartir con vosotros Windswept, la obra que Charles Showers ha realizado para el museo Randall de San Francisco. El artista ha utilizado tan sólo una pared del edificio y 612 miniveletas que bailan al compás que marcan las ráfagas de viento.
El resultado, una escultura kinética, con alma.

 

Windswept from Charles Sowers on Vimeo.

This is not porn

Cómo mola ver el efecto del paso del tiempo en otra gente ;-)
No hay Tecnopíldora que cure el paso del tiempo.
El título del post es la típica trampa. No es mi trampa, es la de la página que hoy os administro en esta dosis frívola y un poco de placebo.
Las fotos antiguas están más de moda que nunca. “This is not porn” recopila instantáneas, alguna de ellas inéditas, de estrellas de la música y el cine, de su niñez o tomadas en descansos de rodajes, ensayos de hace muchos, muchos años…

Unos cuantos minutos de relajante e insano cotilleo.

Para los aficionados al género, recomiendo visitar la fantástica web Retronaut.co, especialmente los post “Jóvenes líderes del mundo“, “Famosos en el catálogo del colegio“, “Famosos con sus cámaras vintage” y “Celebrities en los 70“.

Carne de App

Pat LaFrieda es una carnicería de Manhattan que lleva vendiendo al público y distribuyendo a hoteles y restaurantes de la zona de Nueva York desde hace 90 años. Sus clientes, entre los que se encuentran los chefs más exigentes de la gran manzana, disponen de una oferta de más de 500 piezas diferentes de carne, de las que además pueden solicitar cortes personalizados que sirven en menos de 24 horas.

¿Y qué tiene que ver esto con la tecnología? Pues que resulta alucinante que un negocio tradicional como una carnicería de ciudad, se haya lanzado a diversificar su prestigio en una fabulosa aplicación para iPad con la carne como tema principal.

Big app for Meat” de Pat LaFrieda es una auténtica enciclopedia carnicera multimedia. La aplicación no sólo reune 200 tipos de corte de carne de ternera, cerdo, cordero y aves sino que además te los muestra en panorámicas interactivas 360º, te enseña dónde se ubica cada pieza en el cuerpo del animal y ofrece vídeo recomendaciones sobre cómo cocinarla en casa, etc…

Todo ofrecido en una interfaz muy intuitiva de excelente diseño. Sólo tiene dos pegas: el precio 5,49€, elevado para ser un producto de cierto autobombo, y el peso de la aplicación, 704 Mb. todos bien magros, eso sí. Merece la pena, os sentará bien.

Por cierto esta aplicación ha sido desarrollada por Zero Point Zero, un estudio de Nueva York en cuya web anuncian que están desarrollando otra aplicación iPad para la prestigiosa revista de gastronomía “Lucky Peach” (que me vuelve loco).

Pizza por impulso

Siempre me ha fascinado el One-Click de Amazon. Una poderosa herramienta de comercio electrónico que le saca chispas a los compradores compulsivos. En un sólo click de ratón realizas todo el proceso de compra: se registra tu pedido, se cobra en la tarjeta que les has confiado y te hacen el envío a la dirección que también has dejado guardada en esa tienda online. En un plis plas, con el movimiento de un sólo dedo, puedes darle un chute instantáneo a tu glándula del deseo.

Desde Dubai, la gente de Red Tomato le han dado otra vuelta a esta tecnología con el “VIP fridge magnet”. Su sistema está pensado para compradores que además de ser compulsivos, tienen hambre…

Se trata de un imán para nevera con forma de pizza que se conecta vía bluetooth con tu teléfono móvil para que éste haga un pedido automatizado a la pizzería. Si tienes un ataque de hambre y pulsas en ese imán, lo que estarás haciendo es enviar una orden para que te envíen inmediatamente tu pizza favorita a casa.

A primera vista, un invento del mismo demonio. Al igual que los medicamentos, habrá que ponerlo fuera del alcance de los niños.

 

Dónde se fabrican los vientos en USA

Las ondas que produce el viento en los campos de cereales son hipnóticas. Es una de las pocas formas con la que el aire se puede ver…

Hoy os traigo otro modo mucho más moderno de disfrutar de este fenómeno. Está a caballo entre la tecnología, la ciencia y el arte. Además, no sólo vais a poder contemplar el rastro del viento en una ladera sino en todo un continente, en este caso Norte América. 

Wind Map informa en tiempo real y con la ayuda de una bella animación cómo discurren las diferentes corrientes de aire que atraviesan el continente americano. La dirección e intensidad de movimiento se representan interpretando datos que ofrece el National Digital Forecast Database. Otro uso creativo y maravilloso del Open Data.
Evidentemente, el viento no circula a la velocidad que se ve en la animación, porque si no todo lo que esta sobre este continente, empezando por la ciudad desde la que escribe un servidor, habría desaparecido hace ya tiempo.

 

TuneTug: pon un Social DJ en tu fiesta

Parece que la App Store de Apple y Android Market se están convirtiendo en un océano donde las aplicaciones que no aportan nada hacen cada vez más difícil dar con aquellas que realmente sí merecen la pena. Esas que le sacan chispas a los avances tecnológicos para satisfacer viejas necesidades o resolver problemas que hasta ahora no tenían solución.
Quizá el problema esté en que se crean demasiados desarrollos sin que nadie se haya preguntado antes: “para qué” (de mi buen amigo Pedro Balboa aprendí todo lo que sé de los “paraqués”).

No es el caso de la herramienta que os presento en esta Tecnopíldora. Una solución original, participativa y divertida. Una buena idea.
La aplicación gratuita para móvil TuneTug permite al anfitrión de una fiesta compartir con sus invitados la selección de canciones que hará sonar el gran día. Además, hasta entonces, los asistentes al evento podrán alterar la prioridad con la que quieran que suenen los temas. Basta con que introduzcan el código de fiesta, facilitado por el organizador, en la misma aplicación y añadan un punto positivo o negativo a las canciones propuestas por éste.
Las canciones más populares sonarán primero y las que menos gusten, tal vez ni suenen…

Empezada la fiesta, la cosa se puede animar aún más si se enchufa la versión de escritorio de TuneTug a un proyector ya que todos podrán ver en tiempo real la evolución del ranking de canciones.
Y lo mejor de todo, funciona en iOS (iPhone, iPad), Android y Blakcberry y la lista de temas la puedes hacer sonar desde tu cuenta de Spotify Premium o tu biblioteca de iTunes.

Problema resuelto. Se acabaron los calienta-orejas que desquician a los DJ’s, los desbarata-colecciones de cd’s y los derrama-cubatas sobre el portátil. ¿Tiene algún defecto?
Sí, puede que tu fiesta acabe convirtiéndose en la de los 40 Principales, quién sabe.
Haz la prueba.