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De vacaciones a casa

Vuelvo a casa por Navidad. Sí, sí, como el anuncio. Por cierto un hito en la historia de la publicidad en España.

Nueva York es una ciudad muy exigente. Necesito descansar, comer como Dios manda y recauchutarme con el cariño de familia y amigos.
Felices fiestas a los masocas que estáis siguiendo este blog. Como premio, un regalo muy especial.
Soy el pequeño de ocho hermanos. Todos mis hermanos han sido aficionados a poner el Belén cada año y eso, quieras o no, marca.
Cuando todos volaron del nido, me quedé con el «marrón» de mantener la tradición. Me lo tomé con filosofía y decidí debía divertirme con ello sin dedicarle más de dos o tres días. Bueno, pues aquí va el resultado de los últimos diez años. Espero que os gusten.

¡Feliz Navidad!