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Elecciones; pero las que de verdad cuentan.

Ya estoy instalado en Nueva York.
Sigo sin atreverme a hacer una descripción breve y definitiva de esta ciudad porque cada vez que pongo el pié en la calle me descubre una cara nueva. Ahora caigo en la cuenta de que no es lo mismo venir a Nueva York de turista que como residente.
Al mismo tiempo y al contrario que otras veces, ahora tengo la extraña sensación de que la ciudad me espera. Está expectante a ver qué quiero hacer o qué tengo que decir…
Claro, todo esto está siendo muy fácil gracias a la ayuda de mis amigos Maite y Berny, fundadores de Sanfermin Apartments NY. No dejan de repetirme que he hecho una gran elección. Que mi vida va a dar un giro a partir de ahora y que quizá no regrese a España… A ver, a ver…
Ayer, después de la fiesta “SPAIN Arts & Culture” organizada por la Embajada Española en NYC, compartí larga conversadera en Socarrat con Maite, Berny y Lolo, el fundador de esta cadena de restaurantes neoyorquinos especializados en comida española.
Tanto Lolo como mis amigos repitieron el mismo patrón de emprendizaje. Llegaron a Nueva York en busca de ideas y proyectos para llevar a España y se sorprendieron de la cantidad de posibilidades de negocio que hay en esta ciudad que nos parece que todo lo tiene ya. ¿Realmente será verdad eso de lo del país de las oportunidades para inquietos que quieran exprimir sus muchos o pocos dones?
Lo que está claro es que no hay oportunidades donde no se han tomado elecciones, grandes o pequeñas, de calado o del día a día. De ello y de cómo se conectan los puntos en el pasado hablaba Steve Jobs en su archiconocidísimo discurso en Stanford.
Ahondando en la misma idea, Jeff Bezos, fundador de Amazon, explica la diferencia entre los dones y las elecciones en otro discurso pronunciado a los recién graduados de la Universidad de Princeton. “[…] Los dones son fáciles, después de todo son dados. Las elecciones suelen ser difíciles. Si no eres cuidadoso te puedes auto-seducir con tus dones. Y si lo haces, probablemente ello irá en detrimento de tus elecciones. ¿Hemos de estar orgullosos de nuestros dones? o de nuestras elecciones…”. […] “Al final de tu vida, cuando tengas 80 años, en un momento tranquilo de reflexión narrado sólo para ti, el relato que será más conocido y significativo sobre la historia de tu vida, será el de las elecciones que hayas tomado. Al final, somos nuestras elecciones. Construye tu mismo una gran historia”.

Las palabras de Bezos, no dejan de recordarme otro libro inspirador que por fin tuve la oportunidad de leer de un tirón este verano: “El Médico”.

De la historia de mi vida, apenas acabo de terminar la primera frase del primer párrafo de está nueva entrega.
Y tengo la sensación de que el final me va a gustar. Mucho. Eso espero.